jueves, 17 de enero de 2008

Las burbujas no duran eternamente...


Ya se sabe, las burbujas tienen eso... tienen un tiempo de vida limitado. Y la inmobiliaria ya estaba durando demasiado. Los expertos lo venían anunciando desde hacía bastante tiempo, aunque tampoco había que ser un experto para darse cuenta de ello; con un poco de sentido común era suficiente. Tenía que llegar el momento en el que esta burbuja explotara, o por lo menos dejara de hincharse, pues es inconcebible que el precio de la vivienda subiera incontroladamente durante mucho tiempo.

Esta crisis en el sector ha obligado a cerrar 40000 agencias inmobiliarias en un año; una cifra que asciende a la mitas de las que existían. La mayoría de ellas se trataba de pequeñas empresas. Las grandes cadenas aunque se han visto afectadas, han aguantado el tirón como han podido. Por poner un ejemplo, sólo Tecnocasa ha perdido 160 oficinas de las 1050 con las que contaba

miércoles, 16 de enero de 2008

....y en este caso, quien les habla ha sido derrotado...



Triste y abatido. Así se ha mostrado Gallardón en su primera aparición pública tras conocer la decisión que lo excluye de las listas del PP al Congreso, algo que para él era una especie de premio tras 30 años dedicados a la política y al partido. En esta decisión ha tenido mucho peso la actitud de EsperanzaAguirre, cuyas desavenencias con el alcalde de Madrid son más que conocidas. La presidenta de la Comunidad amenazó con dimitir de su cargo para poder estar en las listas, si Gallardón estaba en ellas. Esta lucha entre ambos escondía algo, pues no sólo buscaban el ir en las listas, sino también una forma de postularse y ganar puntos como posibles sucesores de Rajoy.

Aguirre ha sido la que se ha llevado el gato al agua. Se vislumbra así cómo el ala más conservadora del partido ha impuesto su voz. Habrá que esperar al 9 de marzo para ver si la exclusión del "moderado",Gallardón, pasa factura al PP.

lunes, 31 de diciembre de 2007

¡¡ Feliz Año... !!



Entremos en el 2008 con un poco de buen humor, con un poco de esa alegría que tan necesaria es, aunque la olvidemos con tanta frecuencia. Desde aquí quiero desearos a todos (a los que conozco y a los que no; a los que entran en el blog conscientemente y a aquellos que lo hacen por error o casualidad) lo mejor para este nuevo año. Ojalá pueda seguir felicitándoos las fiestas desde aquí, desde Miradas (esas que tan populares se han hecho), muchos años más...

sábado, 15 de diciembre de 2007

Para alguien... mucho más que un anuncio

Para muchos, un anuncio de perfume más, de los miles con los que nos bombardean ahora que comienzan estas fechas tan señaladas y consumistas. Para una persona en particular, este anuncio es mucho más. Ingrid Betancourt (política colombiana, de origen francés, secuestrada por las FARC) no ve a un joven atractivo, sólo ve la imagen que podría tener su hijo, al que vio por última vez hace algo más de cinco años, cuando el chico tenía trece. ("Sale un muchacho joven y pensé: así debe estar mi Lorenzo. Y lo guardé"). Seguro que día tras día, intenta recrear en su mente la imagen de su hijo, y cada vez le será más difícil, pues no cuenta ni tan siquiera con lo que muchos disponemos cuando perdemos a un ser querido: una fotografía. El tiempo pasa, no perdona. El recuerdo de su familia y el anhelo por volver a verla son, sin lugar a duda, los principales motivos que han llevado a Ingrid a soportar estos cinco años de cautiverio.


miércoles, 14 de noviembre de 2007

Uno de cada cuatro

Un porcentaje demasiado alto. Uno de cada cuatro vagabundos en Estados Unidos es veterano de guerra. Son datos reales, ofrecidos por una organización de beneficencia norteamericana. En 2006, según este estudio, cada noche había una media de 195.000 veteranos militares sin techo, de un total de 744.313 vagabundos. Sin duda, un claro ejemplo de que las víctimas de los conflictos armados no quedan únicamente en las "trincheras". Lejos de explosiones, tanques y metrallas hay muchas más víctimas de las que puedan imaginarse. Y los daños no son sólo físicos: éstos, al fin y al cabo, en la mayoría de los casos pueden solucionarse total o parcialmente. Los psicológicos son los peores; mucho más difíciles de reparar.

Cuando hablamos de veteranos de guerra, lo primero que se nos viene a la mente (o por lo menos en mi caso) es la imagen de ancianos o de personas de mediana edad, pero dicha estampa no coincide con la que la realidad nos ofrece. Son numerosos los jóvenes ex combatientes de Irak y Afganistán que acuden a menudo a los centros de beneficencia. Gran parte de estas personas padece problemas mentales -que a su vez, han desembocado en otro tipo de problemas- relacionados generalmente con el estrés postraumático. Según los datos ofrecidos por un estudio publicado en la revista Archives of Internal Medicine, las guerras de Irak y Afganistán han dejado secuelas mentales a más de 30.000 soldados. Esto quiere decir, que uno de cada cuatro soldados estadounidenses desplegados en dichos conflictos presenta algún tipo de trastorno mental. La cifra sube hasta el 31% si se incluyen problemas psicológicos como la violencia doméstica. Dicho estudio destaca, también, que más de la mitad de los soldados diagnosticados presentan más de una enfermedad mental.

El alto porcentaje de enfermedades mentales hace que el de suicidios sea también bastante alto. De hecho, al menos 6.256 estadounidenses veteranos de guerra se quitaron la vida en 2005, según datos proporcionados por la CBS. Eso supone 120 suicidios cada semana en solamente un año. Un dato a destacar de dicha investigación es que el mayor número de suicidios se registró entre veteranos de entre 20 y 24 años que cumplieron servicios en la guerra contra el terrorismo.

Con todo este compendio de datos y porcentajes, queda bastante claro una cosa: en las guerras, en los conflictos armados, hay muchos más perdedores que vencedores. Los únicos vencedores son los que se benefician sin participar en ella; los que sacan tajada a costa del sufrimiento y el dolor de otros. Otros que, en la mayoría de los casos, van al frente creyendo que lo hacen por una causa justa: defender a su patria y a la humanidad. La guerra de Irak -como muchos intuíamos desde hace bastante y como el tiempo ha desmostrado-, es un caso actual y claro. ¿Cuántos soldados no irían hasta allí creyendo que el verdadero objetivo de su país era liberar al pueblo iraquí de un dictador? ¿Cuántos soldados no irían creyendo que su misión era salvar al mundo de un inminente ataque nuclear? Probablemente demasiados. Probablemente muchos de ellos murieron engañados.

domingo, 11 de noviembre de 2007

¿¿Por qué no te callas??




En mis 22 años de vida, nunca había visto así al Rey... Vean este fragmento los que aún no lo hayan hecho -no tiene desperdicio- y decidme que os parece. Quiero conocer vuestra opinión.